PROYECTO ZENÚ

Recorriendo los Caminos Ancestrales

Las manos despiertan la memoria — 2026

El séptimo viaje convirtió todo lo escuchado y preparado en una experiencia viva. El proceso comenzó con 16 jóvenes entre los 14 y los 18 años y, gracias al interés despertado en las comunidades, amplió progresivamente su participación. Finalmente, 32 jóvenes culminaron satisfactoriamente las actividades, convirtiendo esta primera experiencia en un gran éxito comunitario y pedagógico.

Se desarrollaron talleres de alfarería, tejeduría, orfebrería, entorno endémico y medicina ancestral. Las actividades fueron orientadas mediante técnicas inspiradas en el método Montessori, promoviendo un aprendizaje autónomo, sensorial y práctico, en el cual cada joven pudo aprender haciendo, explorar los materiales del territorio y avanzar de acuerdo con su propio ritmo.

Los maestros y mayores asumieron el papel de guías, compartiendo sus conocimientos mediante la palabra, la demostración y el trabajo con las manos. El barro, las fibras, las semillas, los metales y las plantas medicinales se convirtieron en materiales pedagógicos vivos para fortalecer la concentración, la creatividad, la identidad cultural y el vínculo con el territorio.

Los jóvenes no solo aprendieron a moldear el barro, reconocer fibras, comprender símbolos e identificar plantas medicinales; también descubrieron que cada práctica conserva palabras, historias y formas ancestrales de comprender el mundo. El entusiasmo, la permanencia y la culminación de los 32 participantes demostraron el interés de las nuevas generaciones por recuperar sus raíces y dieron al proceso un resultado altamente satisfactorio.

Esta experiencia contó con el acompañamiento de la Consejería para la Reconciliación de la Presidencia de la República, fortaleciendo su reconocimiento institucional y su proyección como modelo de revitalización cultural.

Acciones realizadas:

  • Inicio del proceso con 16 jóvenes.
  • Ampliación de la participación hasta alcanzar 32 jóvenes.
  • Culminación exitosa de las actividades por parte de los 32 participantes.
  • Aplicación de técnicas inspiradas en el método Montessori.
  • Aprendizaje sensorial, autónomo y basado en la experiencia.
  • Talleres de alfarería, tejeduría y orfebrería.
  • Reconocimiento del entorno endémico y sus recursos naturales.
  • Transmisión de conocimientos sobre medicina ancestral.
  • Participación de maestros, mayores y sabedores como guías.
  • Uso de materias primas del territorio como recursos pedagógicos.
  • Fortalecimiento de la identidad y del vínculo intergeneracional.
  • Acompañamiento de la Consejería para la Reconciliación.
  • Consolidación de la experiencia como un gran éxito comunitario.

Sentido general del recorrido

Estos siete viajes narran un proceso progresivo y coherente: la Fundación llegó primero para escuchar, regresó para comprender, consultó a los jóvenes, construyó una propuesta con la comunidad, reconoció los recursos del territorio, seleccionó a una nueva generación y finalmente puso en marcha los talleres.

No fueron únicamente desplazamientos geográficos. Cada viaje representó un paso para volver a unir la palabra de los mayores con las manos y la esperanza de los jóvenes. Así comenzó a sembrarse una nueva generación de guardianes de la memoria, la lengua, los usos y las costumbres del pueblo Zenú.